Me encanta esta trilogía debido al carácter tan fuerte de los personajes. A pesar de que hay un montón de libros parecidos a este (50 sombras de Grey, pídeme lo que quieras, etc.) este me encanta debido a la complejidad de la trama, a los secretos implícitos en la obra, al carácter tan explosivo de los protagonistas, la espontaneidad de su amor, los titubeos e indecisiones… Todo esto es lo que le hace único.

Portada del primer libro

Todo comienza cuando se muere el jefe de Emma, David. Él era un hombre tímido y tartamudo, con un hermano sobreprotector (Alexander, también llamado Lucifer por ser un poco capullo y muy exigente) y una hermana pequeña, Olga. A pesar de ser muy ricos, tienen muchos problemas familiares, como podemos ir viendo a lo largo de la trilogía. Ella era la secretaria de David y pasa a serlo de Alexander cuando coge el mando de la empresa de su hermano. Y ahí comienza ya su relación. Hacía unos años tuvieron un encontronazo nuestros protagonistas, pero aquí es cuando todo empieza.

Después del entierro de su hermano, Alexander se lleva a Emma a la agencia de publicidad para trabajar, parando en el camino a por unas hamburguesas. Y al llegar a la vacía agencia, tienen su primer encuentro en el despacho de Alex. Él no quiere una relación pero ella sí. Y, cuando acepta y firma los papeles de confidencialidad, entregándose por completo a él, se entera de que la ha mentido.

Portada del segundo libro

Tras varios encuentros en los que Alex va detrás de ella y ella le evita, consiguen reconciliarse (todo ello motivado por la venganza que quiere llevar a cabo Emma). Ella vive feliz con su mejor amigo Linus, su hermano, su cuñada y sus dos sobrinas, a la vez que vive feliz con Alex. Y cuando a Emma se le activa el reloj, tiene un retraso y, sorpresa, Alex no quiere hijos. Típico, ¿verdad? Pero sólo era un retraso y a Emma le apena mucho porque quiere ser madre.

Cuando se casan, los problemas se multiplican por culpa del primo de Alex, Viktor. Y ella se queda embarazada. Nos mantienen al vilo sin saber quién será el verdadero padre de la criatura. Algo que a Alex le perturba pero muestra una increíble madurez al pensar que es hijo de Emma y que le querrá como si fuera su propio hijo. Y cuando aborta, la madre de Alex lo estropea todo, como siempre. Es una bruja (y no me avergüenza decirlo).

Portada del tercer libro

A Alex le llega una buena sorpresa de nombre Charles (o Charlie para Emma). Un precioso bebé de cabello rojizo que queda bajo su tutela debido a la muerte prematura de la madre. Y tiene un bonito final agridulce, aunque es más dulce que agrio pero dejan un pequeño hilo del que la autora puede tirar, si quiere, para continuar la trilogía y hacer una saga.

Por último, me gustaría añadir que este último libro está narrado bajo la perspectiva de Alexander. Lo cual está muy bien, cambia radicalmente su modo de ver la vida, el porqué hace lo que hace y cómo lo hace. Así podemos entender mejor la relación desde el otro lado. El cómo sufre la pérdida del bebé que esperaban Emma y él, cómo la aleja para protegerla. Todo. Sí que es verdad que al principio me chocó mucho este cambio pero ha sido muy agradable este cambio de visión.

Historia:5 out of 5 stars (5 / 5)
Escritura:5 out of 5 stars (5 / 5)
Average:5 out of 5 stars (5 / 5)