Este libro me ha decepcionado enormemente. Soy fan de Laura Gallego desde que leí por primera vez la Saga de las Crónicas de la Torre (ya subiré la crítica de esa saga) pero este libro me ha decepcionado. Parece cómo si Laura se hubiera puesto a ver la película de Maléfica y se pusiera a escribir cómo sería la vida de Maléfica antes de ser mala y antes de conocer a ese chico.

Portada del libro

Lo único que tiene de nuevo este libro son los nombres, los reinos y como engarza todos los cuentos de hadas. Con sus ideas de cómo las brujas son hadas que se han cansado de ayudar a los humanos y que sus alas están plegadas y nosotros las tomamos por capas. La bruja de Hansel y Gretel es un hada, las tres hadas de la Bella Durmiente también están en este relato, el hada que imita a Maléfica…

El caso es, que a pesar de que está bien, podría haber estado mucho mejor. En vez de centrarse en Camelia y en el amor que profesaba a Simón, se centró en la decepción que cogió cuando  todos sus ahijados decidieron que no la necesitaban como hada madrina y no la escuchaban. Este sentimiento se incrementó cuando Simón la ignoró y se fue a luchar contra un Antiguo lobo y su amada princesa llevaba una capucha roja cuando el lobo intentó cazarla (Caperucita Roja) y le pidió ayuda a Camelia.

Ésta, enfadada, hizo con él el trato de que el primogénito que tuviera se lo llevaría. Camelia mató al lobo, Simón se llevó todo el mérito y se casó con su amada princesa. Camelia se encerró en su casa y durmió hasta que nació la niña. Las espinas que rodeaban la casa se rompieron y salió. El día de su bautizo, se la llevó al castillo de una antigua hada que Simón y ella habían conocido (por un espejo para una prueba de valor), la cual fue derrotada por Ren (Camelia se encontraba en peligro y estaba a punto de transformarse en piedra), y lo llenó de zarzas y espinas.

Sus antiguos ahijados se volvieron locos con el paso del tiempo, en parte por no escuchar a su hada madrina, dos hermanos mellizos provocaron una guerra civil y dos jóvenes príncipes que se enamoraron empezaron la guerra con otro reino para restaurar el trono de su amada (Rapunzel).

La niña, que raptó o cogió porque era suya por el trato, no se fue del lado de su hada madrina hasta que no besó a una de las estatuas del sótano y lo despertó (esta estatua también era uno de los ahijados de Camelia).

Entonces se enamoró y decidió irse de allí. Sus padres estaban al otro lado, apresaron a Camelia y la torturaron poniéndola unas zapatillas de hierro. La juzgaron y condenaron a muerte, a quemarla en la hoguera. La noche antes de quemarla, el gato con botas (sí, lo que habéis leído) la llevó un regalo de parte de su amigo el zorro, Ren (es otro antiguo). Se lo puso y fue a morir.

O al menos eso creían todos. Después de que muriese quemada y sus chillidos se silenciaran, el resto de hadas decidieron dejar sus varitas y volver a su reino ya que los humanos no necesitaban su ayuda. Lo que no sabían era que al morir su cuerpo de hada, su alma se aferró a lo único quedaba intacto, lo que le dio Ren, es decir, su propia cola. Después se reunió con él bajo su nueva forma de zorro y los dos vivieron felices en el único lugar que podrían vivir tranquilos para siempre los antiguos.

¿En serio, Laura? ¿En serio que no se te ocurrió nada mejor que escribir? La próxima vez escribe sobre algo que sueñes, a lo mejor es mejor que escribir una parodia de la película de Maléfica y de varias pelis más. Parece una parodía infantil de Scary Movie. Espero que tu próximo libro sea mejor, más parecido al Libro de los Portales, Dónde los Árboles Cantan, Memorias de Idhún o las Crónicas de la Torre.

Historia:2 out of 5 stars (2.0 / 5)
Escritura:3 out of 5 stars (3.0 / 5)
Average:2.5 out of 5 stars (2.5 / 5)