No he leído muchos libros sobre alimentación, por no decir ninguno, pero este es diferente. El movimiento Realfooding trata de que comamos bien, como lo hacían nuestros abuelos. No es nada restrictivo como las dietas para adelgazar: haz 6 comidas al día, no puedes comer esto, ni picar entre horas. Puedes comer todo lo que quieras, pero sano, claro, y tampoco hay que olvidarse de las calorías.

Pero lo que plantea este libro es: ¿es lo mismo 1.000 kcal de galletas, patatas fritas, etc. que 1.000 kcal de frutas, verduras, legumbres…? Y con esta pregunta fue como el autor, Carlos Ríos, empezó a hacerse preguntas, tener dudas. Y, cuando comprendió la respuesta, fue lo que le llevó a crear el movimiento Realfooding

Portada del libro

Bien, os hablaré un poco de los ultraprocesados. Los ultraprocesados son aquellos que han sido totalmente modificados desde su matriz original. Son productos diseñados específicamente para ser más palatables y, por tanto, ser los más comprados.

Lo que no sabéis es que estos productos son malos para la salud. Son una amenaza invisible puesto que están fuertemente relacionados con las ENT (Enfermedades No Transmisibles), como puede ser la Diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, obesidad e, incluso, cáncer.

Los peores alimentos que llevan estos ultraprocesados son las harinas refinadas, los aceites refinados y uso masivo de azúcar. Y esto no siempre lo ponen en las etiquetas, tienes que saber cuales son los buenos y cuales no. Por ejemplo, el aceite vegetal de girasol es un ultraprocesado porque está refinado. Sin embargo, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es un procesado bueno, porque está mínimamente procesado, siendo así el mejor aceite para usar.

En cuanto a harinas refinadas, cualquier harina que no sea integral. ¿Por qué? Porque usan el grano entero. Antiguamente, en Egipto, o incluso hace 100 años, todos molían el grano, bien en mortero bien en molino, pero usaban todo el grano, no sólo una parte de él. Lo que hacen ahora es cribarlo para obtener una harina más fina. Lo que no nos dicen es que esa harina no tiene ningún valor nutricional.

Y del azúcar ya ni hablar. Está presente en cualquier comida precocinada, aunque sea en pequeñas cantidades. Esta presente de forma masiva en zumos, galletas, dulces… Incluso en otros productos, como el embutido.

Al comer todo esto, en tu cuerpo se empiezan a producir cambios. Empieza una inflamación crónica, el estrés oxidativo, la resistencia hormonal y la disbiosis intestinal. Todo ello no se ve, pero lo que están haciendo es alterar el funcionamiento normal de tu cuerpo.

Después, empieza la fase visible, en la que te diagnostican hipertensión, prediabetes, sobrepeso y obesidad y displemia. Todo ello conduce a lo que ya dije antes: enfermedad cardiovascular, cáncer, diabetes de tipo 2 y enfermedad mental.

Y no sólo eso, sino que los ultraprocesados también afectan al medio ambiente. Puesto que talan bosques para plantar su famoso aceite de palma (aceite vegetal refinado) o usan millones de litros de agua para sus productos.

Esto es sólo un resumen muy breve. En el libro te argumentan las razones, proporcionan datos de estudios que han sido realizados en todas partes del mundo. Recomiendo su lectura pero claro, como dicen en el libro (y en referencia a la película de Matrix) “Yo sólo te puedo enseñar la puerta. Eres tú el que debes cruzarla”.

Historia:4 out of 5 stars (4 / 5)
Escritura:4 out of 5 stars (4 / 5)
Average:4 out of 5 stars (4 / 5)